Hoy he asistido a la primera sesión del XIII Congreso de sexología. En la primera mesa se ha hablado de Redes Sociales, Internet y Sexología y se han tratado puntos muy interesantes y que creo que los padres hemos de tener en cuenta.
En primer lugar, Lara Castro nos habló las nuevas aplicaciones móviles que cambian tanto las técnicas de seducción como las relaciones sexuales y la pareja.
Martina Gonzáles nos mostró como las redes condicionan la el acceso a la erotización y la educación sexual de los niños, así como la estructura de su auto imagen. La exposición como en un escaparate del cuerpo de niñas preguntando "soy guapa o fea?" Buscando una aceptación en el otro que no encuentran en ella, la sexualización en las redes para ser aceptadas o sentirse válidas, la comparación con grupos imposibles... Y el poco control que tenemos los adultos sobre esa situación.
Nada va a ser más importante para el crecimiento como personas, para la felicidad de nuestros hijos, que un auto concepto adecuado. En nuestra generación eso se condicionaba en parte por el chico que te gustaba o tu popularidad: ahora el niño se expone a followers y haters que no tienen miramientos en destrozarlos.
Por otra parte, existe un movimiento de soporte, de auto aceptación y de apertura a diversidades muy valorable. Queda claro que como padres garantes de la salud mental de nuestros hijos, el control que hemos de hacer de donde acceden ha de ser, al menos, tan intenso en la red como en la calle.
La tercera ponente, Consuelo Jiménez, por si no se nos había helado ya la sangre, nos habló del grooming. Esto es el acercamiento del adulto, haciéndose pasar por menor, a un menor de edad.
El adulto comienza estableciendo un lazo de amistad: se contacta por redes sociales y va seduciendo al menor. Poco a poco va logrando información: cual es tu colegio, cual es el horario de tus padres...
Mediante la seducción hace que el menor se exponga: fotos comprometidas, por ejemplo. Esto no es tan difícil como podemos pensar: generalmente nuestros hijos tienen una sexualidad mucho más despierta de lo que creemos, y las redes sociales son un escaparate para lograr aceptación del modo más fácil: mostrándose guapos, sexys... Al final, si miras la cuenta de Instagram de cualquier niña de 12 años, es un auténtico casting sexual. Así que no es difícil lograr imágenes de un erotismo suficiente como para poder amenazar a una niña o un niño.
Una vez con esto, comienza el ciber acoso.
Muy ilustrativo es este vídeo de Coby Persin , los peligros de las redes sociales. En el muestra a padres de niñas de 10 a 14 años, que están perfectamente confiados de que sus hijas no pueden caer en las redes de un abusador, lo fácil que resulta secuestrar a sus hijas usando la red social. Hay que verlo.
No solo grooming: sextorsion, ciberbulling, geolocalizacion...
¿cuidamos lo suficiente la seguridad en estos temas?
En España:
El 64%de los niños de 11 a 16 años tiene móvil.
El 50% accede a redes sociales y de estos el 90% lo hace a solas.
No parece que lo tengamos controlado.
¿Qué hacer?
Hay que entender que las redes son un medio en el que el niño va a interaccionar con miles de desconocidos. No dejamos a un niño irse sólo de Rave. Nadie nos va a decir que atengamos contra la intimidad de nuestros hijos si queremos saber con quién salen. Pero es que en la red no lo saben ni ellos. La intimidad mal entendida les pone en una situación que muy difícilmente podrán manejar. De hecho, no podemos nosotros.
Como en todo el desarrollo infantil, hay que hacer un correcto balance entre autonomía y seguridad. Darle autonomía a un niño de 8 años para que vaya solo al cole puede ser razonable. Dársela para que vaya conduciendo no.
En principio no veo lógico cosas como que el ordenador esté en el cuarto del niño o que tenga cuentas en redes de la que no tenemos control. Podemos limitar su acceso al móvil y, una vez lo tengan, dejarles claro que vamos a tener un control total sobre el: Snapchat, WhatsApp, Facebook o Instagram. Si tu hijo tiene una cuenta tienes que saberlo y, dependiendo de la edad, tener acceso total a ellas.
Hablar con tus hijos está muy bien y siempre es necesario. Pero recuerda que si un tipo de 40 años quiere acosarle, tiene muchos recursos para hacer que guarde el secreto. La confianza, que es maravillosa, no nos exime del deber como padres de velar por la seguridad de nuestros hijos.
Hay diversas modalidades de software de control parental, incluyendo sobre las redes sociales. Creo que, de usarlo, se le debería informar al niño. No estamos haciendo nada malo y es por su seguridad. Evidentemente en algún momento tratará de saltarse el control: los hijos tienen el deber de enfrentarse a sus padres...
Es un tema complicado: "los amigos tienen todos móvil... Va a ser el raro..." Pero ahí tenemos que ver que valor damos a poder cuidar de la seguridad de los niños.
Un saludo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario